sábado, 27 de septiembre de 2014

Mi viaje por Italia: Pisa

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La tarde que pasamos en Pisa fue calurosa, eso lo recuerdo bien. También tengo presente la gran cantidad de gente que había por todo el recinto.


Habituada a ver todos esos monumentos a través de fotos, postales, documentales, películas... estar en aquel sitio era como estar soñando. Pero no, no era un sueño. Yo estaba allí.

Aquello era Pisa, con su torre bellísima, su catedral, el baptisterio y todo lo demás. Merecía la pena pasear por toda su extensión, observando alrededor. Y lo que se veía, además de aquellos imponentes edificios, era gente. Gente de lo más variopinta, venida de todos los rincones del mundo. Pisa se lo merece, desde luego. 

Era divertido ver cómo actuaban unos y otros. Podría pensarse que estábamos asistiendo a una sesión de tai-chí mañanero, pero no era así. Aquello era el más puro y sano teatro al aire libre. 

Aquí va una muestra de lo que puede hacer el ser humano con tal de llevarse una instantánea diferente, aún a costa de hacer el ridículo más tonto.















¿Tantas paredes invisibles había y yo no me di cuenta?

Mari Carmen Polo

7 comentarios:

  1. jajaja muy buenas capturas Mari Carmen! sí, es cierto!...todos haciendo variantes de la misma foto para hacer que sostenían la torre...también estuve por ahí y pude comprobarlo...salvo pequeñas diferencias aparentes, todos actuamos casi igual cuando andamos de turistas ajajaj.
    Lo lindo que descubrí en Pisa fue que además de tan famosos monumentos...había mucho más. Recorrí el barrio universitario -cercano a la torre- que me encantó, después la zona aledaña al Arno, que me pareció muy pintoresca.Pese al poco tiempo -estuvimos apenas unas cuantas horas- me encontré con una ciudad muy agradable, digna de ser descubierta con más tiempo. Muchas gracias por rememorarme aquellos lugares.
    Un abrazo!
    =)

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    1. Buenas noches, Mónica. Es cierto, tú has caminado también por aquellas ciudades y has podido comprobar, igual que yo, lo bellísimas que son. Pisa es mucho más que el duomo y la torre inclinada, claro. Son sus calles, sus tiendas, su ambiente... Una delicia.

      Un abrazo, Mónica.

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  2. Aunque hemos visto esas fotos cientos de veces, es una suerte poder contemplar esos monumentos in situ, algunos nos quedaremos con las ganas.
    Las fotos son perfectas y es cierto que la mayoría quieren inmortalizarse con esas fotos sujetando la torre.
    Un abrazo.

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    1. Italia está a un pasito, Helio. Yo nunca pensé que iría y, mira, casi estuve un mes por allí :) No sé si volveré algún día (ya he estado tres veces en Italia), pero me gustaría poder ver muchas otras cosas que dejé de lado porque todo, obviamente, no se podía.

      Ten un buen domingo :)

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  3. Que buenaaasss...si que había paredes invisibles :))))
    Hermosa la Torre. Algún día la veré allí y me la traeré para recordarla.
    Buen domingo.
    Un beso.

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  4. Todo el que visita esta ciudad no puede resistir la tentación de fotografiar esa torre...es un viaje para no olvidarlo nunca.

    Besos

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  5. Jajajajajajajajaja! buenissimas tus fotos! otra cosa que no conozco,ni la torre ,ni el lugar ni me imaginaba esas imagenes de la gente creando una fantasía!

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