lunes, 27 de octubre de 2014

Mi viaje por Grecia. Atenas (I)

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Lo que tiene llegar a Atenas un sábado - el 4 - a las 3 de la tarde es que la mayor parte del día ya está acabada, no obstante, tras hacer acto de presencia en el hotel Meliá y dejar el equipaje, nos marchamos a descubrir la tarde ateniense.

Caminamos hasta el barrio de Plaka, y allí nos encontramos con un mundo en efervescencia. ¿Cómo era posible que hubiera tantos turistas siendo ya octubre? 

Ver la Acrópolis por primera vez, es emocionante. Y no sólo la Acrópolis, es que era todo. Los sonidos, los olores, la música, los restaurantes, las tiendas de recuerdos... Estaba en Grecia, en Atenas, y dispuesta a no dejar escapar nada de lo que ocurriera a mi alrededor.

Mi primera cena fue un gyros, un enorme plato (en Grecia no te quedas con hambre jamás, es imposible) de carne de pollo con patatas y salsa tzatziki, salsa que tomaríamos, de una u otra manera, casi todos los días de nuestra estancia en Grecia, ya fuera en el continente o en las islas.

Después, y antes de regresar al hotel, una miradita a la Acrópolis iluminada, esa que visitaríamos el lunes por la mañana. Tomamos el metro y volvimos al Meliá. Nos recomendaron en el hotel no caminar de noche por ciertas calles, por eso decidimos, aunque sólo eran dos paradas, ir en metro. 

El domingo, con una temperatura estupenda, nos fuimos a ver el cambio de la Guardia. Bueno, no era fácil ver algo, ya que desde mucho antes de las 11 se agolpan cientos de turistas deseosos de ver a los soldados con su originales uniformes. Se hizo, pues, lo que se pudo. 

Después, paseamos por el centro histórico de Atenas, viendo el Ágora antigua y la nueva, almorzando al aire libre, paseando por barrios de casitas blancas y calles estrechas, llenas de flores...

¿Mi primera impresión de Atenas? Una ciudad inmensa, extensísima, y un poco decadente, con muchos negocios y edificios cerrados y abandonados, cientos de graffitis por todas las paredes, lo que le da un aspecto sucio y descuidado, pastelerías fabulosas, y barrios, los más turísticos, bulliciosos y coloristas.  

Comienza aquí, pues, mi viaje a Grecia y a las islas de Santorini y Creta.

Mari Carmen Polo

2 comentarios:

  1. Algún día ire. Mientras me conformaré con venir por aquí y ver tu guapas fotos!!
    A Oporto le pasa lo mismo Mari Carmen. Pero merece la pena ir a verlas;))
    Un beso.

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  2. Muy bonito relato de Grecia, sin verlo me hago un poco la idea por lo bien explicado que está. Mi hija ya había estado, también hizo muchas fotos, por supuesto diferentes, ella fue en un crucero y no es lo mismo, pero tu como lo has contado tan al pie de la letra ya me hago mucho mejor la idea. Si que creo que también hay que ir a Grecia ademas que son cosas diferentes y siempre gusta A ver si algún día nos decidimos ahora que tenemos todo el tiempo del mundo y la visitamos.Grcias una vez más por estas bonitas fotos....

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