jueves, 30 de octubre de 2014

Mi viaje por Grecia: Atenas y Cabo Sunion (II)




Nos levantamos temprano, para poder subir a la Acrópolis sin los miles de turistas que acudirían horas más tarde. Atenas, desde lo alto, parecía dormida.


Odeón de Herodes Ático

Subir a la Acrópolis es tarea ingrata cuando hace calor, pero nosotros teníamos una buena temperatura y nos dirigimos hacia ella haciendo breves descansos para admirar el paisaje, como el Odeón de Herodes Ático.


Fue una suerte llegar tan temprano, aún así, ya había gente paseando entre los templos.



Erecteión

Las cariátides.

En el Museo Arqueológico, pudimos ver las estatuas originales. Falta una, que se encuentra en el Museo Británico.

El Partenón

Todas las esculturas de los frontones se encuentran, igualmente, en el Museo Arqueológico de Atenas.


 Una foto, para inmortalizar el momento.

Hacia las 11 de la mañana, la Acrópolis ya tenía demasiada gente, para mi gusto. Afortunadamente, nosotros ya casi habíamos terminado el recorrido por el recinto.



Nos entretuvimos en el teatro, al bajar, pero ya hacía un calor espantoso y estábamos deseando llegar al Museo.




Tras el almuerzo, alquilamos el coche que nos llevaría por el Peloponeso, los siguientes tres días - Corinto, Epidauros, Nauplia, Olimpia y Delfos - y nos marcharmos a ver la puesta de sol al cabo Sunion, con su templo a Poseidón, a unos 65 kms al sureste de Atenas. Hacía bastante viento, pero al menos no había mucha gente. Allí, al salir del yacimiento, nos cruzamos con un grupo de andaluces que habían llegado en un autobús, y es que españoles había por toda Grecia.

Cenamos en un restaurante junto al mar, cerca de cabo Sunion. Elegimos pescado y ensaladas. Una cena estupenda en un lugar casi vacío. Yo intuía que en verano estaría a rebosar de turistas.

La vuelta a Atenas la hicimos ya con noche cerrada, por una carretera costera llena de curvas y dejando junto al mar las pequeñas poblaciones débilmente iluminadas.

Al día siguiente, temprano, dejaríamos Atenas y tomaríamos la única - creo - autopista que tienen, camino de Corinto, Epidauros y Nauplia, donde haríamos noche.

Mari Carmen Polo

3 comentarios:

  1. Buen reportaje de esos hermosos vestigios griegos.
    Un abrazo.

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  2. Muy bonitas las fotos y muy interesante el comentario. Unas bonitas vacaciones, con un tiempo estupendo por lo que veo, perfecto para disfrutar y hacer estas fotos inolvidables. Un saludo

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  3. ¡¡¡Aqui estuve un largo rato deleitándome con tus blogs (todos), que delicia para los sentidos, en especial
    el de la vista!!!!

    Vi todas las entradas del viaje a Italia ( las que me faltaban) y estas de Grecia: estupendas!!!! He visitado tres veces en mi vida Grecia y me fascina!!! Que lindo volver a recorrerla de tu mano.

    Un beso enorme, querida amiga y gracias por tus palabras de bienvenida en casa.

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