miércoles, 12 de noviembre de 2014

Mi viaje por Grecia: Nauplia (IV)

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En Nauplia sólo pasaríamos una noche ya que al día siguiente, tras la visita a la ciudad y después de comer, emprenderíamos viaje hasta Olimpia, cruzando las montañas hacia el oeste. 

La ciudad de Nauplia, cercana a Epidauro, fue ocupada por los venecianos y, de hecho, muchas de las construcciones se remontan a la segunda ocupación veneciana, entre 1686 y 1834. 

Tiene un encanto especial el sentarse en alguna de las terrazas que dan al mar. Nosotros cenamos, la noche de nuestra llegada, en uno de aquellos restaurantes del puerto, mientras que el almuerzo lo hicimos en la calle, en uno de los muchísimos restaurantes que había en las preciosas calles llenas de flores de la ciudad.

Nos llamó la atención, en toda Grecia, la gran cantidad de gatos que había por las calles de las ciudades, de los pueblos. Así, pues, en los restaurantes al aire libre, nunca nos faltó gato, o gatos, con los que compartir la muchísima comida que nos ponían. Eso sí, eran de lo más formalitos, no maullaban, no incordiaban. Se quedaban junto a tus pies, mirándote, como si hicieran pucheritos, de modo que era imposible resistirse. Finalmente, siempre tomábamos un poco de aquí y otras sobras de otros platos, y se les daba de comer.
 


De entre los cuatro fuertes de Nauplia cabe destacar el de Palamidí, sobre la colina oriental que domina la zona. Se trata de una poderosa estructura amurallada que rodea siete bastiones autosuficientes, diseñados para resistir la temible artillería de la época. Para contemplar las hermosas vistas que se ofrecen desde lo alto de Palamidí hay que armarse de valor, ya que casi 900 escalones culminan la ascensión desde el casco viejo hasta la cima, aunque siempre es mas cómodo usar el coche, que es justamente lo que hicimos nosotros. Cuando bajamos a la ciudad, antes de almorzar, veíamos, en la lejanía, a muchos valientes que bajo el sol y con un calor considerable, caminaban pasito a pasito, hacia la cima.




En el castillo Palamidí invertimos gran parte de la mañana, aunque antes habíamos paseado por el puerto y por las calles más céntricas, llenas de tiendas de recuerdos, de cafeterías, restaurantes y joyerías.

Fue un día estupendo el que pasamos en Nauplia. Hacia las cinco de la tarde recogimos nuestro equipaje del hotel, y también el coche, y emprendimos camino a Olimpia, sin saber muy bien dónde nos estábamos metiendo, al atravesar todas aquellas montañas.

Mari Carmen Polo

4 comentarios:

  1. Un magnífico recorrido por esos lugares de Grecia y bonitas imágenes, aunque con este sistema de agrupar las fotos quizás no se visualizan en todo su esplendor.
    Un abrazo.

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    1. Es cierto Helio, procuraré poner algunas fotos solas, pero es que cuando hay poco tiempo, agruparlas es una buena cosa, en mi caso.

      Buena tarde de jueves :)

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  2. Mejor solas.Helio tiene razón Pon un par de ellas en cada entrada. te dará menos trabajo que agruparlas, sólo es una opinión. La de abajo de la derecha es preciosa.
    Un beso.

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  3. No conocía Naupia... Impresionante la muralla, las murallas.

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