viernes, 6 de noviembre de 2015

Otoño en Huesca y los frutos de la tierra

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Un viaje inolvidable al otoño oscense, en el Pirineo aragonés. Los valles de Hecho y Ansó lucen esplendorosos en esta época del año. Pero no sólo estos valles, sino toda la provincia. Pasear por sus bosques y caminos es tocar el cielo con las manos. Paisajes mágicos para disfrutar y traerse a casa encerrados en una cámara y así recrearlos una y otra vez, hasta el infinito. Aunque mejor que eso sería poder acudir allí, año tras año, y disfrutar no sólo de los bellos parajes, sino de la simpatía de sus gentes y de su magnífica gastronomía. Yo quedé tan enamorada del lugar que ya estoy pensando en volver.











Pequeños detalles de lo que encontré en mi caminar por tierra oscense es lo que dejo en esta entrada. Pequeñas cosas que suelen pasar desapercibidas, si uno no se fija bien. Pequeñas, pequeñitas, pero qué importantes son creando paisaje, ¿verdad?

Mari Carmen Polo


4 comentarios:

  1. El pirineo en el otoño nos regala unas vistas impresionantes, Pero si no queremos hacer muchos kilómetros tenemos una sierra de Madrid preciosa en estas fechas.
    Un abrazo.

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    1. Es cierto, Helio. Y no sólo la sierra más cercana, sino el hayedo de Tejera Negra o el hayedo de Montejo. Ambos los he visitado en otoño y son preciosos.

      ¡Buen fin de semana!

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  2. Una preciosidad de imágenes..un beso desde Murcia.....

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    1. ¡Muchas gracias! Huesca es una belleza en cualquier momento, pero en el otoño está fantástica.

      Un abrazo y buen viernes.

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